EE.UU. incorpora a un campeón mundial como asesor táctico
21 de junio de 2026 4 min de lecturaPrediPick
La Federación de Fútbol de los Estados Unidos (US Soccer) confirmó este jueves la incorporación del exfutbolista alemán Bastian Schweinsteiger como asesor técnico del cuerpo que dirige Gregg Berhalter. El campeón del mundo en Brasil 2014 asumirá un rol de consultor táctico con presencia intermitente en los entrenamientos y análisis de partidos, en una medida que busca apuntalar la preparación de la selección de cara al Mundial 2026, que coorganizará junto a México y Canadá.
"Aportará una mirada privilegiada sobre el juego posicional, la lectura de espacios y la presión defensiva. Su experiencia en torneos de élite es difícil de encontrar", declaró Berhalter en la rueda de prensa oficial. "No se trata de un fichaje mediático, sino de sumar una inteligencia competitiva que necesita nuestro grupo".
Schweinsteiger, de 40 años, disputó tres Copas del Mundo (2006, 2010, 2014) y fue capitán de la Mannschaft en la conquista de Maracaná. Tras su retiro en 2019 con el Chicago Fire de la MLS, trabajó como comentarista y asesor esporádico del Bayern Múnich, además de cursar la licencia de entrenador. Ahora volverá a un ecosistema que conoce bien: vivió en Estados Unidos tres temporadas.
Schweinsteiger no integrará el banquillo en los amistosos internacionales de marzo contra Jamaica y Suiza, pero estará presente en los microciclos de abril y mayo. Su labor se centrará en tres áreas específicas:
Transiciones defensivas: el eje táctico que más preocupa a Berhalter. EE.UU. mostró fragilidad en el 1-1 contra Portugal en la última Copa América. Schweinsteiger fue especialista en la recuperación tras pérdida y en la cobertura de laterales.
Lectura de partidos de alta intensidad: compartirá informes sobre rivales europeos (Inglaterra, Países Bajos) y sudamericanos (Brasil, Argentina) basados en su experiencia directa en eliminatorias mundialistas.
Mentoría del mediocampo defensivo: el joven Johnny Cardoso y Weston McKennie recibirán pautas personalizadas sobre posicionamiento y timing de presión.
"No se trata de imponer un sistema alemán, sino de traducir conceptos universales a la realidad del jugador estadounidense. El fútbol es una lengua, pero el acento debe adaptarse", señaló el alemán en un comunicado difundido por US Soccer.
El contexto: un Mundial con presión máxima
Estados Unidos llega a 2026 como anfitrión y con la obligación de superar los octavos de final por primera vez desde 2002. La generación de Christian Pulisic, Gio Reyna, Tim Ream y Matt Turner combina juventud y veteranía, pero carece de un pedigrí de campeonatos en eliminatorias duras. Schweinsteiger, que disputó 121 partidos con Alemania, ofrece exactamente esa experiencia que no se enseña en los manuales.
"Cuando llegué a Chicago vi que el talento físico es enorme, pero hay un déficit en la toma de decisiones bajo estrés. En un Mundial, un segundo de vacilación te cuesta el partido. Allí es donde Bastian puede ayudar", agregó Berhalter.
La Federación no ha detallado la duración del contrato, aunque fuentes internas apuntan a un acuerdo hasta diciembre de 2026. Schweinsteiger compaginará esta labor con su rol como embajador global de la Fundación Laureus y su participación en el consejo asesor de la Liga de Campeones de la UEFA.
Un campeón que ya conoce la MLS
La elección de Schweinsteiger no es casual. Su paso por el Chicago Fire (2017-2019) le permitió entender las particularidades del ecosistema local: largos desplazamientos, canchas de césped sintético, calendario congestionado y una cultura futbolística que prioriza el ataque sobre la organización defensiva. "Él fue un jugador que se tomaba un café con los juveniles después de los entrenamientos. Esa humanidad es clave cuando debes corregir a jugadores que no han vivido una semifinal mundialista", recordó Veljko Paunovic, exentrenador del Fire que coincidió con el alemán.
En lo puramente táctico, Schweinsteiger destacó durante su carrera por su capacidad para interpretar el juego desde la base del rombo. En la selección alemana, bajo el mando de Joachim Löw, era el nexo entre la defensa y el ataque, con libertad para romper líneas mediante conducciones o pases filtrados. Justo el perfil que necesita Estados Unidos para conectar con su delantero centro -se espera que Folarin Balogun sea el referente- sin perder solidez defensiva.
Reacciones en el vestuario
El defensa Antonee Robinson celebró la llegada del alemán en una entrevista con el canal oficial de la selección: "Es un honor tener a alguien que haya levantado la Copa del Mundo. No solo por lo que sabe, sino por cómo lo comunica. En los vídeos que nos ha enviado ya hemos detectado pequeños ajustes en la forma de cerrar el espacio entre central y lateral".
McKennie, por su parte, subrayó el componente motivacional: "Cuando él habla del minuto 115 contra Argentina en la final de 2014, sientes que estás ahí. Eso no se encuentra en los datos de Opta".
La apuesta de US Soccer es arriesgada pero calculada. Schweinsteiger no tiene experiencia como entrenador principal de selecciones, pero su capacidad analítica y su ascendencia sobre los futbolistas lo convierten en un factor diferencial para un equipo que busca romper su techo histórico. El primer examen llegará en junio, en la Copa Oro, donde Estados Unidos defenderá el título ante rivales como México y Canadá.
"Si logramos que cada jugador entienda el porqué de cada movimiento, habremos dado un paso enorme", sentenció Schweinsteiger. "El Mundial no se gana solo con correr; se gana con cabeza y corazón sincronizados".