Rivalidades históricas que revivirán en el Mundial 2026

La Copa Mundial de la FIFA 2026, organizada por México, Estados Unidos y Canadá, no solo ampliará el torneo a 48 selecciones, sino que también abrirá la puerta a rivalidades históricas que no se veían en décadas. El nuevo formato, con grupos de cuatro equipos y una fase eliminatoria que incluye a los 32 mejores, incrementa las probabilidades de que clásicos del pasado vuelvan a escena. Este artículo analiza desde una perspectiva táctica tres duelos que podrían revivir en 2026: Argentina vs. Inglaterra, Alemania vs. Países Bajos y el inevitable Estados Unidos vs. México. Cada uno representa no solo un capítulo emocional, sino un choque de estilos que ha evolucionado con el tiempo.
Argentina vs. Inglaterra: El clásico de los mundiales
Una historia de tensión y genio táctico
La rivalidad Argentina-Inglaterra trasciende el fútbol. Desde la Guerra de Malvinas (1982) hasta los duelos en México 1986 y Francia 1998, cada encuentro ha sido un microcosmos de orgullo nacional. Sin embargo, no se enfrentan en un Mundial desde aquel 2-2 en Saint-Étienne (1998), definido por penales. En 2026, con ambas selecciones en el bombo de cabezas de serie (Argentina como campeona vigente e Inglaterra entre las mejores del ranking), una hipotética eliminatoria directa sería el primer cruce mundialista en 28 años.
Evolución táctica: del 4-4-2 a las transiciones modernas
En los años 80, Inglaterra basaba su juego en un 4-4-2 rígido y balones largos a delanteros como Gary Lineker. Argentina, con Maradona, explotaba la improvisación y el uno contra uno. Hoy, la selección argentina de Scaloni ha modernizado su esquema: un 4-3-3 flexible que prioriza la posesión y la presión alta, con Messi como falso 9. Inglaterra, bajo Southgate primero y luego con posible nuevo técnico, ha adoptado un 3-4-3 que busca control pero sufre contra equipos que juegan en espacios reducidos. El partido sería un examen de cómo la Albiceleste puede desactivar la velocidad de jugadores como Bukayo Saka con su defensa de tres centrales. Datos concretos: en 1986, Argentina promedió 52% de posesión; en 1998, bajó a 46%. Hoy, supera el 60% en torneos recientes. Un eventual cruce en 2026 mediría esa evolución.
Alemania vs. Países Bajos: El renacer de la Naranja Mecánica
Del fútbol total al gegenpressing
Si hay una rivalidad táctica por excelencia, es Alemania-Países Bajos. La final de 1974 (2-1 para los alemanes) enfrentó al fútbol total de Cruyff contra la eficiencia germana de Beckenbauer. Luego llegó el título neerlandés en 1988 (Eurocopa) y la revancha alemana en 1990 (Mundial). Su último cruce mundialista fue en los cuartos de final de 1990 (2-1 Alemania). Desde entonces, solo se han visto en Eurocopas (2004, 2012) y amistosos. En 2026, con Países Bajos en crecimiento (semifinalista en 2022) y Alemania en reconstrucción, ambos podrían coincidir en octavos o cuartos.
Táctica en el siglo XXI: posesión vs. transiciones
Históricamente, Alemania representaba el orden y la fuerza física; Países Bajos, la creatividad y el pressing. Hoy, los roles se han difuminado. La Mannschaft de Julian Nagelsmann utiliza un 4-2-3-1 ofensivo que busca robar alto (gegenpressing), similar al ADN neerlandés. Los Oranje de Ronald Koeman mezclan posesión con transiciones rápidas gracias a jugadores como Frenkie de Jong y Memphis Depay. Un dato clave: en los últimos diez enfrentamientos directos (desde 2005), Alemania ganó 5, Países Bajos 2 y hubo 3 empates. Pero la tendencia táctico actual favorece a los neerlandeses si logran imponer su ritmo de circulación. El partido sería un duelo de pressing alto contra construcción desde atrás.
Estados Unidos vs. México: La rivalidad continental que busca el salto mundial
Un clásico que ya es global
A diferencia de las anteriores, la rivalidad USA-México es la más constante en los últimos 30 años, pero en Mundiales han coincidido solo dos veces: octavos de 2002 (2-0 para Estados Unidos) y fase de grupos de 2010 (1-1). Con ambos como anfitriones en 2026 (Estados Unidos y México), la posibilidad de un cruce eliminatorio es altísima. Además, el nuevo formato permite que dos selecciones del mismo continente se enfrenten desde octavos.
Táctica diferencial: el crecimiento de Estados Unidos
México ha sido históricamente el dominador táctico en la CONCACAF, con un 4-3-3 de posesión y transiciones rápidas. Sin embargo, Estados Unidos, de la mano de Gregg Berhalter (y posiblemente un reemplazo en 2026), ha evolucionado hacia un fútbol más físico y vertical, apoyado en jugadores de élite como Christian Pulisic, Weston McKennie y Gio Reyna. El 4-3-3 estadounidense se apoya en la presión alta y la velocidad por bandas. México, con el técnico Jaime Lozano, mantiene un estilo de toque pero carece de un 9 definido. En los últimos cinco partidos oficiales (2019-2023), Estados Unidos ganó 3, México 1 y hubo 1 empate. La rivalidad en 2026 sería una prueba de si el equipo estadounidense ha superado la brecha táctica frente a su vecino del sur.
Conclusión: Un Mundial para escribir nuevas páginas
El Mundial 2026 no solo será el más grande de la historia, sino también el escenario perfecto para revivir rivalidades que marcaron el fútbol. Argentina e Inglaterra podrían ofrecer un partido de inteligencia posicional; Alemania y Países Bajos, un recital de intensidad; mientras que Estados Unidos y México demostrarían la madurez del fútbol norteamericano. La táctica, más que el simple historial, definirá a los ganadores. Los aficionados deben prepararse para ver cómo los estilos clásicos se adaptan al fútbol moderno en un torneo que promete emociones y datos históricos.


