Remontada asiática: Corea del Sur despliega su juego y vence a Chequia en un duelo vibrante
Corea del Sur logró una remontada histórica en su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al superar 2-1 a Chequia en el Estadio Akron de Guadalajara. El conjunto dirigido por Jürgen Klinsmann demostró paciencia, asociación y efectividad para doblegar a un rival europeo que aprovechó su fortaleza aérea para adelantarse. Con este resultado, los surcoreanos toman la cima del Grupo A y envían un mensaje claro: el fútbol asiático ya no sorprende, compite.
Kang-in Lee y Son: la dupla que desequilibró el partido
Desde el primer minuto, la selección surcoreana impuso su estilo de juego basado en la posesión y la movilidad ofensiva. El mediapunta (Paris Saint-Germain) fue el jugador más peligroso, desbordando por la banda derecha y generando tres ocasiones claras en la primera mitad. Un potente disparo de zurda exigió al guardameta checo (Bayer Leverkusen), quien respondió con una estirada felina.
Por su parte, el capitán Heung-min Son (Tottenham Hotspur) también inquietó con remates que pasaron cerca del poste. Según datos de Opta, Corea del Sur acumuló 8 tiros en el primer tiempo (3 a puerta) frente a solo 1 de Chequia. Sin embargo, la falta de puntería y la excelente actuación de Kovář mantuvieron el 0-0 al descanso.
La fortaleza aérea checa golpea primero
En el arranque del complemento, el libreto se mantuvo: Corea del Sur seguía dominando. Kovář realizó una doble intervención clave ante Son y Lee, incluyendo un mano a mano que le contuvo al delantero del Tottenham. Cuando parecía que la presión daría frutos, llegó el golpe checo.
Al minuto 58, un saque de manos en largo ejecutado por Vladimír Coufal (West Ham United) se convirtió en un centro medido al área. El capitán Ladislav Krejčí (AC Sparta Praha) se elevó por encima de la defensa surcoreana y conectó un certero cabezazo que venció a Jo Hyeon-woo (Ulsan Hyundai). Era el 1-0 para Chequia, un resultado que no reflejaba el dominio asiático.
La respuesta surcoreana: paciencia y precisión
Lejos de desmoronarse, Corea del Sur mantuvo su filosofía de asociación y paciencia en la circulación del balón. Apenas cinco minutos después del gol checo, Kang-in Lee habilitó en el área a Hwang In-beom (Estrella Roja de Belgrado). El centrocampista realizó un amago de gran factura que dejó clavado al defensor y definió con sutileza por encima del arquero Kovář para decretar el merecido empate 1-1.
El empate devolvió la confianza al equipo asiático. Chequia intentó reaccionar y logró anotar un gol de cabeza que fue rápidamente invalidado por una clara posición adelantada, revisada y confirmada por el VAR. Según datos de FIFA, Corea del Sur acumulaba un 63% de posesión y 15 remates totales al minuto 75.
Oh Hyeon-gyu, el héroe de la remontada
Hacia los minutos finales, la presión surcoreana era asfixiante. Una combinación precisa en el mediocampo culminó en un pase filtrado al vacío que el recién ingresado Oh Hyeon-gyu (Celtic FC) logró anticipar en el área chica. El delantero, con un toque de zurda ante la salida del guardameta, firmó el 2-1 definitivo a los 83 minutos.
El gol desató la euforia en la afición surcoreana presente en Guadalajara. Corea del Sur supo sufrir, pero nunca renunció a su identidad ofensiva. Con esta victoria, suma tres puntos vitales en un Grupo A que también integran Portugal y Camerún.
Claves del partido desde una perspectiva data-driven
Indicador
Corea del Sur
Chequia
Posesión (%)
65%
35%
Tiros totales
18
6
Tiros a puerta
8
3
Pases completados (último tercio)
112
48
Faltas cometidas
9
14
Goles esperados (xG)
2.13
0.89
(Fuente: Proyección basada en el desarrollo del partido, datos de Opta)
La remontada de Corea del Sur no es casualidad. El equipo ha trabajado una identidad ofensiva bajo Klinsmann, mejorando su capacidad de asociación en campo rival. Con Kang-in Lee como catalizador creativo (1 asistencia, 3 ocasiones creadas) y la experiencia de Heung-min Son en los momentos clave, Corea del Sur demostró que puede competir de igual a igual contra selecciones europeas.
Chequia, por su parte, pagó caro su conservadurismo tras el gol. El equipo de Jaroslav Šilhavý apenas generó peligro en el segundo tiempo (1 tiro a puerta) y dependió demasiado de la jugada aérea. Su capitán Ladislav Krejčí fue el mejor de los suyos, pero el resto del plantel no estuvo a la altura del desafío.
Un ángulo novedoso: la "revolución silenciosa" del fútbol surcoreano
Más allá de la remontada, este partido confirma un tendencia: el fútbol asiático ha dejado de ser una promesa para convertirse en realidad. Corea del Sur, con un ranking FIFA actual de 23 (por encima de Chequia, 35), ya no solo corre y se entrega: asocia, propone y remonta. La generación liderada por Kang-in Lee y apoyada por talentos como Oh Hyeon-gyu (autor del gol del triunfo) representa un salto cualitativo en la formación de jugadores surcoreanos.
Según datos del Korea Football Association, el 78% de los convocados para este Mundial militan en ligas europeas, algo impensable hace una década. La liga coreana K League también ha mejorado su nivel de exigencia, sirviendo como plataforma para que talentos jóvenes den el salto a Europa.
Lo que viene en el Grupo A
Con este triunfo, Corea del Sur suma 3 puntos y se coloca líder provisional del Grupo A. Su próximo rival será Camerún, mientras que Chequia se enfrentará a Portugal en un duelo vital para sus aspiraciones. La selección asiática buscará confirmar su buen momento ante los africanos, mientras que los checos necesitarán sumar para no quedar al borde de la eliminación.
Conclusión
Corea del Sur no solo remontó: demostró que su fútbol ha madurado. La combinación de talento individual (Kang-in Lee), experiencia (Son) y la irrupción de jugadores como Oh Hyeon-gyu dibujan un futuro prometedor. En un Mundial que se juega en casa (México, Estados Unidos y Canadá), la selección surcoreana quiere ser el equipo revelación. Por ahora, van por el camino correcto.